Las Clásicas de Godward.

15 mayo 2009 at 22:00 (Erotismo, Literatura, Pintura, Poesía)

Hace más de 2.000 años, escribía Virgilio en las Bucólicas: “Omnia vincit Amor; et nos cedamus Amori.”  (“El amor conquista todas las cosas; démosle paso al amor.“). En esta obra, el poeta romano Virgilio, inspirado por los poetas alejandrinos del siglo III antes de Cristo,  realizó una cuidada elaboración literaria en búsqueda de lo refinado, lo ingenioso, lo culto  y la belleza.

Los pastores que Virgilio retrata en Las Bucólicas, no son criaturas rústicas e ignorantes, sino seres refinados, ciudadanos retirados al campo, que saben de poesía, música y mitología. El amor carece de matices: solo cabe la alabanza incondicional de la persona amada o la queja lastimera ante el rechazo o el abandono.

Este mundo de tranquilidad, amor, paz y sosiego, refinamiento y belleza, fue retratado por un gran artista de la época pre-rafaelista y neoclásica, John William Godward (1861-1922).

Al igual que Virgilio, Godward buscaba lo refinado, lo culto y la belleza, y basándose en el mundo clásico, retrató como nadie la serenidad femenina de Roma y de Grecia, en ambientes tranquilos y reposados, idealizados y armoniosos.  Sus sacerdotisas y profetisas, sus amantes y sus diosas, transmiten la belleza y la serena felicidad relajada de los tiempos de Alejandro Magno.

A pesar de la belleza armoniosa que retrató, Godward no se sentía en armonía con el mundo y su época. En su tiempo, su arte no tenía aceptación y fue considerado demasiado clásico ante la llegada de pintores como Picasso.

En una nota encontrada tras su suicidio decía: “El mundo no es lo suficientemente grande para mí y Picasso

La familia de Godward, avergonzada por el suicido de este gran artista, quemó todas sus cartas y notas y no hay ningún retrato, fotografía o camafeo que nos permitan conocer el rostro de este retratista del mundo clásico idealizado.

Nos dejó la sutileza de sus composiciones, la belleza de los pliegues de las exóticas telas de la nobleza latina y mediterránea y la armonía de los colores.

“Breve et irreparabile tempus omnibus est vitae.” (“El tiempo de vivir es para todos breve e irreparable.”).

A Classical Lady

A Cool Retreat

A Pompeian Lady

A Lily Pond

A Roman Matron

Amaryllis

An Offering to Venus

At the Thermae

Girl in Yellow Drapery

Athenais

Campaspe

The Fruit Vendor

The Delphic Oracle

The Jewel Casket

The Mirror

The Old, Old Story 2

The Sweet Siesta of a Summer Day

Venus at the Bath

Under the Blossom that Hangs on the Bough

With Violets Wreathed and Robe of Saffron Hue

Yes or No

Dolce far niente

Endymion

In the Tepidarium

In the Days of Sappho

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