The Wild Bunch

13 mayo 2010 at 22:00 (Cine, Cine del Oeste, Drama, Mis Mitos del Cine)

A principios de 1969, después de ochenta y un días, terminó el rodaje principal de la película Grupo salvaje (The Wild Bunch). Todos los que participaron en el proyecto lo dieron todo en el rodaje de este western. Fue una experiencia larga y dificultosa a las órdenes del exigente Sam Peckinpah, pero todos se comprometieron hasta el final y a nadie pareció importarle.

El grupo de delincuentes protagonistas de esta película, denominado salvaje, feroz o violento, es totalmente anacrónico para la época en que se desarrolla la acción: 1913. Por esto, este grupo de inadaptados, de perdedores, está condenado a la extinción, a ir de fracaso en fracaso para acabar muertos violentamente como única salida, según su más noble forma de pensar, luchando contra las tropas del general Mapache (Emilio Fernández), personificación expresa de la violencia fascista.

La metáfora con la que abre el film, el escorpión atacado y devorado por las hormigas, que acaban también muriendo abrasadas por ese fuego fomentado por niños inocentes, que contemplan divertidos la escena, augura una historia dura, una historia sin ninguna concesión a la ternura ni a la piedad.

La canción de Las golondrinas, con la que el pueblo del delincuente idealista del grupo, Angel, despide al grupo salvaje, alude al último, violento y trágico itinerario de la banda:

¿Adónde irá, veloz y fatigada,
La golondrina que de aquí se va?
¿Adónde irá, buscando abrigo?
Y no lo encontrará.
Oh, cielo santo, y sin poder volar.

Con un guión original de Roy Sickner y Walon Green, modificado por Peckinpah a medida que avanzaba el rodaje, esta historia violenta no dejó indiferente a nadie.

En cuanto al reparto de Grupo Salvaje, Lee Marvin empezó a sonar para el papel de Pike Bishop.  El defensor del proyecto, Kenneth Hyman, le había producido en Los doce del patíbulo, así que optó por Marvin y Peckinpah estuvo de acuerdo. Marvin, en cambio, pensó que el proyecto se parecía demasiado a Los Profesionales, película que había hecho hacía dos años, y finalmente descarto su participación.

Esto defraudó a Peckinpah. Según recuerda el director: “A Lee le gustaba el proyecto y quería el papel de Pike. Verás, Lee y yo nos conocemos desde hace bastante tiempo. Los dos hemos vivido en Malibu y hemos derramado más whisky del que la gente normal puede llegar a beber. Al principio parecía que aquello iba a salir, pero entonces a Lee le ofrecieron un contrato de un puto millón de dólares para hacer La leyenda de la ciudad sin nombre, y él aceptó. Discutimos un poco aquel asunto, y podría decirse que nuestra relación se enfrió un poco”.

Finalmente William Holden, con papeles en su haber que lo abalaban como suficientemente duro, y el también bastante duro, Robert Ryan, entraron en el proyecto. “Con gente así, teníamos todas las de ganar”.

Peckinpah añadió a actores con los que ya había trabajado antes como L. Q. Jones, Strother Martin, Ben Johnson y Warren Oates, y aceptó un poco a regañadientes la inclusión de Ernst Borgnine por parte de Hyman. Posteriormente Peckinpah reconocería: “Ernie resultó ser una de las mejores personas con las que he trabajado”.

Técnicamente la película fue un alarde de medios, llegando a utilizarse hasta seis cámaras para rodar las secuencias de acción, unas a 24 fotogramas por segundo y otras a más velocidad. De esta manera se  facilitaba posteriormente la construcción de los efectos de cámara lenta en la fase de montaje. La fase de montaje tendría ocupados a Lou Lombardo y a Peckinpah dos meses adicionales después de la finalización del rodaje. Algunas escenas requirieron de muchas tomas debido a su enorme complejidad. Por ejemplo la masacre final, que se rodaría durante once días.

Lou Lombardo recuerda la fase de montaje y como desecharon un montón de material: “Cuando terminamos, el film duraba menos de dos horas y media con intermedio. Había 3.642 cortes en la película; más que ninguna otra película en color rodada hasta la fecha. Yo recordaba que Hitchcock, creo, había dicho una vez que, si quieres que una película sea realmente emocionante, tienes que meter muchos cortes. Una película normal no suele tener más de unos 600. Así que, según ese criterio, Grupo salvaje es la película más emocionante de la historia”.

El resultado fue una película grandiosa que obtuvo un éxito notorio. Los estallidos de violencia y la lírica presente en las escenas más tranquilas, afirman el gran talento de Sam Peckinpah y consiguen un western épico con abundantes significados. De todos ellos, me quedo con uno que sigue imperecedero en estos tiempos de amarga crisis: su sentido moral profundamente corrosivo con respecto a la ética oficial de la sociedad contemporánea, ya sea la americana o la del desgastado viejo continente.

Fuentes documentales utilizadas:

Sam Peckinpah. Vida Salvaje. Garner Simmons. Ed. T&B.
Diccionario del Western Clásico. Javier Coma. Ed. P & J.
La gran caravana del Western. Javier Coma. Alianza Editorial.
Cowboy Movie Posters. Bruce Herchenson.

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2 comentarios

  1. adrián esbilla said,

    Sensacional entrada sobre una película mítica con justicia. Contiene además uno de mis instantes favoritos de siempre: justo tras mata al Indio Fernandez todo el mundo se queda paralizado. Holden está algo agachado esperando la respuesta y empiezan a sorprenderse de la inacción. Todo cristo está tieso y en ese momento podrían darse la vuelta y largarse andano tranquilamente. Entonces mira a Borgnine y este le sonríe con cara de ¡qué cojones, hasta aquí llegamos!, Holden se hiergue busca con la mirada, ve al alemán y decide: tú. Se desata el infierno.
    Ese plano, ese momento cuando se levanta sabiendo que brindan al sol pero con orgullo, estoy cercano a decir que es mi favorito de todos los tiempos.
    A parte de este arrebato sentimental, no sabía qeu Marvin había estado tan cerca de protagonizar la película. Es una cosa rarísima que este actor tan pekinpahkiano nunca rodase con él. Muchos filmes suyos los puedo imaginar perfectamente con Lee Marvin a la cabeza, desde Pat Garrett, hasta La Huida pasando por Cable Hogue, en todas hubiera estado perfecto, no mejor que los que las hicieron, pero si igual de propio.

    • Jesús Angel said,

      Muchas gracias Adrián, aunque sean con retraso. Viniendo de un entendido e investigador como tu es todo un halago.
      La escena que comentas y ese silencio y parada momentánea de la acción es uno de los momentos más logrados de la película y la elección de Holden es desde luego la más inteligente. ¡Qué peliculón!
      Saludos.

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